¡Largá los saladitos!

Ex participante de Gran Hermano, que se hizo famosa como “la mala”, hoy trabaja como cronista en un diario y aprovecha para ahorrar, dado que no gasta en comida. ¿Qué hace? Cubre los eventos con otro periodista que trabaja mientras ella se queda arrasando con los saladitos y los postres del catering. ¿Será que, como ya nadie la reconoce, la ansiedad la está matando y se consuela comiendo?