Pidió, pidió y lo consiguió…

El morocho estaba como loco porque se quedaba sin cuadro con la cabeza de la compañía. Dicen sus compañeros que no sabía “cómo hacer” para lograrlo. Al parecer, su estrategia fue llenar de elogios a la rubia, al director y al productor por twitter. Finalmente lo logró. En Mar del Plata, estará arriba del escenario junto a ella.